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PIO OBJETIVO Y CALIDAD DE VIDA
Presión Intraocular Objetivo

Se define como la PIO media obtenida con tratamiento que previene un mayor daño glaucomatoso.
Resulta muy difícil evaluar con exactitud y de antemano el valor de PIO que provocará una perpetuación del daño a una persona o a un ojo en concreto. No existe ningún valor de la PIO que resulte seguro para todos los pacientes. Sin embargo, en general se admite que la presión inicial, con la que sucedió el daño, debería reducirse como mínimo en un 30%; esta es una norma arbitraria pero útil para lograr la PIO inicialmente deseable.
Otro objetivo coherente consiste en aplicar la dosis mínima de la medicación, con los menores efectos secundarios posibles, hasta alcanzar la respuesta terapéutica.


La PIO objetivo varia en función de lo siguiente:

  • Valor de la PIO antes del tratamiento.
  • Riesgo general de lesión del nervio óptico relacionado con la PIO, que depende de,
    - PIO media.
    - PIO máxima.
    - fluctuaciones de la PIO: en caso de duda, se puede efectuar un registro de 24 horas o diurno para identificar los picos de la PIO.
  • Estadio del glaucoma. Cuanto mayor sea el daño glaucomatoso previo, más deberá reducirse la PIO objetivo. Si un ojo tiene una lesión previa grave, el daño adicional puede perjudicar seriamente la función.
  • Tasa de progresión del daño glaucomatoso. El daño progresivo parece más probable cuanto más alta sea la PIO, mayor el daño previo o más factores de riesgo se acumulen.
  • Edad del paciente.
  • Esperanza de vida del paciente.
  • Presencia de otros factores de riesgo.


La PIO se debe ajustar a la baja si concurren otros factores de riesgo:

  • A veces, hay que corregir la PIO objetivo en el transcurso de la enfermedad.
  • Revisión periódica de la PIO objetivo de cada paciente considerando:
    - Costes y beneficios.
    - Eficacia.

    - Si el campo visual continúa empeorando con un ritmo clínicamente significativo, es necesario reducir el valor deseable de la PIO. Durante la revisión hay que descartar otros factores de riesgo, por ejemplo, hipotensión arterial, incumplimiento terapéutico o picos de la PIO.
    - Si bien el descenso de la PIO puede resultar ventajoso, aunque no se alcance la presión objetivo, es necesario medir de toma cuidadosa e individual la eficacia según la evolución.

Por desgracia, una de las limitaciones del método de la PIO objetivo es que sólo retrospectivamente se sabe si la presión objetivo escogida al principio era o no idónea. En otras palabras, un paciente debe empeorar para saber que la presión objetivo en su caso no era la correcta.

LA CALIDAD DE VIDA
Para cualquier paciente, la calidad de vida (QOL) es un parámetro difícil de cuantificar. Para ellos, sin embargo, es uno de los más importantes. Los individuos diagnosticados de glaucoma pueden perder calidad de vida por una o varias de las siguientes razones:

a) Diagnóstico de glaucoma. El ser diagnosticado de una enfermedad crónica y potencialmente causante de ceguera genera preocupaciones y ansiedad en los pacientes y sus familias.

b) Pérdida funcional debido a la enfermedad.

c) Inconvenientes del tratamiento.

d) Efectos secundarios del tratamiento.

e) Coste del tratamiento.

Deberíamos preguntar a cada persona sobre el estado actual de su enfermedad, sobre la evolución de la misma, así como también sobre sus dificultades con las tareas diarias.
Cuando la enfermedad probablemente no interfiere con la QOL, la suspensión del tratamiento es una opción que se debe discutir con el paciente.

Con objeto de mantener a nuestros pacientes en un estado "saludable", debemos no sólo centramos en el tratamiento de la enfermedad, sino también en el efecto de nuestro diagnóstico y tratamiento sobre el individuo.

RECUERDE
  • Hay que examinar cada ojo por separado para decidir el tratamiento más apropiado.
  • Conviene involucrar al paciente como socio en la toma de las decisiones terapéuticas.
  • Administrar la menor cantidad posible de la medicación (con la incomodidad, costes y efectos secundarios consiguientes) para obtener la respuesta terapéutica, constituye un objetivo coherente.
  • Comenzar por un ensayo terapéutico unilateral es lo ideal, aunque no siempre factible.
  • En general, no es necesario iniciar el tratamiento hasta recoger todos los datos diagnósticos basale.