Las
lentes de contacto están indicadas para la corrección
de los defectos refractivos como son, la miopía,
la hipermetropía y el astigmatismo.
Existen
diversos tipos lentillas determinados por el material
que se ha utilizado para su fabricación y su
consistencia, así tenemos las duras
o rígidas, semi-rígidas
o gas permeables, y las blandas. Otra
variedad de lentes de contacto viene determinada por
su duración, actualmente disponemos
de lentes desechables (reemplazo diario, semanal,
mensual etc.) y finalmente las convencionales
que deben reemplazarse cada año.
En
la actualidad disponemos de lentes de contacto
especiales, como son las Tóricas,
que nos permiten corregir el astigmatismo asociado
o no a la miopía y a la hipermetropía.
También disponemos de las lentillas progresivas
que pueden corregir la presbicia o vista cansada,
y finalmente de una extensa gama de lentillas de
color o cosméticas.
|
|
Existen
diversas situaciones en las que se desaconseja la
utilización de las lentes de contacto.
- En
alteraciones oculares como, conjuntivitis,
blefaritis, queratitis, etc., no se deben utilizar
las lentes de contacto hasta que la afección
esté controlada.
- En
cualquier situación en la que se produzca
una alteración o disminución
importante en la producción de lágrimas.
- En
pacientes diabéticos pueden producirse
cambios en la sensibilidad corneal y en su capacidad
de cicatrización. La utilización de
lentillas debe estar estrechamente vigilada por
un especialista.
- Las
embarazadas en ocasiones tienen que suspender
temporalmente el uso de lentes de contacto, por
el motivo de que con frecuencia se producen cambios
en la cornea y en la lágrimal lo que
impide una buena tolerancia.
|